
A veces me llegan cartas.
No viene ningún nombre sobre ellas ni se quien las trae.
Aparecen encima de mi escritorio
y a veces al volver a mirar ya no están.
Por eso me doy prisa en leerlas y no siento pena cuando se marchan.Decía una"Nací sobre una bomba, o al menos eso fue lo que me contaron en el orfanato, porque al parecer
un minuto después de que aquella enfermera me llevara del lado de mamá,
un cohete sin remite entró por la ventana y la mandó al cielo (en un decir de Jesus) mamá, que estaba muy cansada, al primer señor que vi y que por lo visto erá médico y a dos enfermeras a las que la señora que me salvó quería un montón. Ella, creo, lloró mucho mientras me tenía entre sus brazos y a lo mejor es esa la razón por la que siempre he tenido tanto frío. Quizás sea que nunca logré secarme...
No viene ningún nombre sobre ellas ni se quien las trae.
Aparecen encima de mi escritorio
y a veces al volver a mirar ya no están.
Por eso me doy prisa en leerlas y no siento pena cuando se marchan.Decía una"Nací sobre una bomba, o al menos eso fue lo que me contaron en el orfanato, porque al parecer
un minuto después de que aquella enfermera me llevara del lado de mamá,
un cohete sin remite entró por la ventana y la mandó al cielo (en un decir de Jesus) mamá, que estaba muy cansada, al primer señor que vi y que por lo visto erá médico y a dos enfermeras a las que la señora que me salvó quería un montón. Ella, creo, lloró mucho mientras me tenía entre sus brazos y a lo mejor es esa la razón por la que siempre he tenido tanto frío. Quizás sea que nunca logré secarme...
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